El término desarrollo sustentable reúne dos líneas de pensamiento en torno a la gestión de las actividades humanas: una de ellas concentrada en las metas de desarrollo y la otra en el control de los impactos dañinos de las actividades humanas sobre el ambiente
De acuerdo a lo establecido en el artículo 3° de la Ley General del Equilibrio Ecológico y la Protección al Ambiente, en la fracción XI se define al desarrollo sustentable como “el proceso evaluable mediante criterios e indicadores de carácter ambiental, económico y social que tiende a mejorar la calidad de vida y la productividad de las personas, que se funda en medidas apropiadas de preservación del equilibrio ecológico, protección del ambiente y aprovechamiento de recursos naturales, de manera que no se comprometa la satisfacción de las necesidades de las generaciones futuras”.
Fuente:
www.mitecnologico.com/Main/EnfoqueEcologicoDesarrolloSustentable
3.21 Inventarios Del Ciclo De Vida
El análisis del Inventario del Ciclo de Vida (ICV) cuantifica los consumos de materias primas y energía junto con todos los residuos sólidos, emisiones a la atmósfera y vertidos al agua (las cargas medioambientales) derivados de todos lo procesos que están dentro de los límites del sistema. Los resultados de un estudio de ese tipo generan un inventario de las cargas medioambientales asociadas a la unidad funcional.
Como ejemplos de unidades funcionales más comúnmente utilizadas en el contexto de la gestión de residuos pueden citarse:
INVENTARIO DEL CICLO DE VIDA DEL MANEJO INTEGRAL DE RESIDUOS SÓLIDOS
Una herramienta que ha sido de suma utilidad para llevar a cabo un manejo integral de los residuos sólidos (MIRS) es el Inventario de Ciclo de Vida (ICV).
El ICV comienza en el momento en que un material se convierte en residuo (es decir, pierde su valor comercial), y termina cuando deja de convertirse en residuo y se convierte en un producto útil, en energía aprovechable o en un material inerte en el relleno sanitario. Las “entradas” o insumos en un sistema de MIRS son los residuos sólidos, la energía y otras materias primas.
Las “salidas” o productos del sistema pueden ser materiales útiles “revalorizados” (reutilizados, reciclados, derivados a composta o incinerados con recuperación de energía), emisiones al aire o agua, y materiales inertes que se disponen en los rellenos sanitarios.
Una vez que se ha descrito el sistema de manejo de residuos, deben calcularse en términos cuantitativos las “entradas” y “salidas” de cada opción de tratamiento, utilizando datos fijos para cada tipo de tratamiento. La falta de datos confiables es un problema que se presenta en el ICV.
Los resultados de los modelos de ICV en el caso de los residuos sólidos se expresan como: consumo neto de energía, emisiones al aire, emisiones al agua, volumen de materiales dispuestos en rellenos sanitarios (inertes), materiales recuperados, cantidad de composta, tasa de recuperación de materiales y tasa de desviación de materiales que estaban destinados a rellenos sanitarios.
La utilidad del ICV en el manejo de los residuos sólidos se centra en la evaluación de la eficiencia ambiental. El ICV contribuirá a determinar la combinación óptima de manejo integrado de las opciones (compostaje, tratamiento térmico, rellenos sanitarios, etc.) que minimicen tanto el consumo de energía y materias primas, como la generación de emisiones al agua y aire así como la cantidad de materiales inertes que se disponen en los rellenos sanitarios.
También debe enfatizarse que un ICV no permite decidir automáticamente cual es la “mejor” estrategia de manejo de residuos sólidos. Un ICV enfocado al manejo de residuos sólidos proporcionará una lista de consumo de energía, emisiones al aire, agua y suelo y predecirá también las cantidades de productos útiles que se generan de los residuos, tales como composta, materiales secundarios y energía útil. El mejor sistema para cualquier región dependerá de las necesidades y prioridades locales, tales como la necesidad de reducir los requerimientos de los residuos, o la necesidad de reducir las emisiones al agua o aire. De este modo, el ICV es una herramienta que apoya la toma de decisiones, no una herramienta que automáticamente toma las decisiones. La selección del mejor sistema de MIRS para cada región requerirá que todavía se tome una decisión, pero el ICV proporciona información ambiental adicional y global que puede ser muy útil en el proceso de toma de decisiones.
MODELOS DE COMPUTADORA DE ICV PARA EL MANEJO INTEGRAL DE RESIDUOS SÓLIDOS
El primer modelo de computadora completo de ICV para el MIRS estuvo disponible a partir de 1995, como parte del libro “Integrated Waste Management: A Lifecycle Inventory” (White et al.). Este modelo predice las entradas y salidas ambientales globales de los sistemas de residuos sólidos municipales e incluye un modelo económico paralelo.
El modelo fue diseñado como una herramienta de apoyo en la toma de decisiones para quienes manejan los residuos y que necesitaban decidir entre varias opciones de manejo de residuos. El modelo se ha aplicado en Europa, América del Sur y Asia para ayudar a diseñar sistemas locales y regionales de manejo de residuos. A partir del 2000 estará disponible una versión mejorada de este modelo, que es más flexible y fácil de utilizar, y que contiene datos actualizados.
BENEFICIOS DEL ICV
Los beneficios del uso del ICV, caso por caso, pueden apreciarse analizando los ejemplos en los que ya ha sido utilizado. A la fecha, los modelos de ICV han sido utilizados como:
• Herramientas de referencia:
Para evaluar el perfil ambiental actual de un sistema de manejode residuos.
• Herramientas comparativas de planeación:
Para investigar y comparar varios escenarios hipotéticos.
• Herramientas de comunicación:
Para proporcionar información sobre alternativas que pueden compartirse con todos los sectores interesados, incluyendo a la sociedad.
• Fuentes de datos:
Para proporcionar información amplia y coherente sobre todos los aspectos del manejo de residuos.
Fuente: www.mitecnologico.com/Main/InventariosDelCicloDeVida
3.2.2 Análisis del ciclo de vida (acv)
Herramienta de gestión ambiental que estudia los aspectos ambientales y los impactos potenciales a lo largo de la vida de un producto, proceso o actividad, desde la adquisición de las materias primeras hasta la producción, uso y eliminación.
Las fases de elaboración del ACV a grandes rasgos son recopilación de las entradas y salidas relevantes de un sistema (energía, materias utilizadas y residuos vertidos al medio), evaluación de los potenciales impactos ambientales asociados con estas entradas y salidas (uso de recursos, efectos sobre la salud humana, consecuencias ecológicas, etc.), y finalmente, interpretación de los resultados, y evaluación e implementación de prácticas de mejora ambiental.
El análisis del ciclo de vida (ACV) de un producto, proceso o actividad se realiza para conocer el impacto medioambiental de dichos actos o bienes durante toda su vida desde la concepción o diseño hasta su reciclaje o desecho implicando en el estudio todos los recursos utilizados o entradas (materias primas, agua, energia) y las emisiones o salidas ( emisiones al agua, aire o suelo).
Se decía que era estudiar el proceso desde la cuna hasta la tumba, en cambio, si se introducen conceptos de sostenibilidad y reciclaje sería más adecuado decir que se hace un estudio desde la cuna hasta la cuna, indicando que ese producto se ha revalorizado o reutilizado.
Se realiza un análisis del ciclo de vida para comparar dos métodos de llevar a cabo un proceso de fabricación y elegir el más adecuado, que etapa del proceso ejerce una mayor aversión sobre el Medio Ambiente y actuar sobre ella minimizando los impactos, poder realizar un estudio del impacto socioeconómico o bien identificar los problemas más significativos para pasarlos a ventajas en la medida de lo posible.
Es importante analizar las emisiones, residuos y recursos desde el punto de vista medioambiental ya que ayudan a hacer una mejor gestión de estos y augmenta el rendimiento del proceso suponiendo un progreso y eficacia económica.
Fuente: www.ciencia.glosario.net/ecotropia/an%E1lisis-del-ciclo-de-vida-(acv)-9285.html
3.2.3 Educación ambiental
La Educación ambiental es la educación orientada a enseñar como funcionan los ambientes naturales y en particular como los seres humanos pueden cuidar los ecosistemas para vivir de modo sostenible, minimizando la degradación, la contaminación del aire, agua o suelo, y las amenazas a la supervivencia de otras especies de plantas y animales.
La frase "educación ambiental" fue definida por primera vez por el Dr. William Stapp de la Universidad de Michigan en 1969. Además de concienciar a la población a través de la educación, muchos gobiernos buscan solución a la agresión ambiental con las energías alternativas, las cuales aprovechan los factores ambientales y no crean alteraciones de medio. Nicholas Smith-Sebasto establece que la educación ambiental se compone de cuatro elementos constituyentes:
La educación ambiental consta de varios componentes
1.Fundamentos ecológicos. Se trata de una especie de introducción, en la que se instruye acerca de materias como geología, botánica, química, meteorología, etc. Estos son los sistemas de soporte vital antes nombrados y que hay que cuidar. La obtención de información acerca de cada uno de estos sistemas es el objetivo principal de este componente.
2.Concienciación conceptual.
No se considera suficiente que se conozcan las reglas o sistemas sino que se comprenda cómo la acción humana puede influir enormemente en el medio ambiente. Además el conocimiento de dichas reglas pretende servir de ayuda y guía del comportamiento humano.
3.La investigación y evaluación de problemas.
Este nivel implica el conocimiento y aprendizaje de la investigación y la problemática ambiental. Es sumamente necesario ya que las personas en numerosas ocasiones no comprenden o confunden si las acciones que llevan a cabo son beneficiosas o no para el medio ambiente. Les surgen preguntas a las que responden con respuestas inexactas o erróneas, por ello es necesario la recaudación de la mayor cantidad de información posible.
4.Capacidad de acción.
Con ello se pretende proveer de habilidades efectivas a las personas con las que puedan hacer frente a los problemas ambientales actuales y futuros. También es objetivo de este nivel hacer saber que tanto el causante como el que puede llegar a solucionar dichos problemas es el mismo, el ser humano. La actuación colectiva de la sociedad humana es el arma más efectiva contra los problemas que ella misma ha causado a su medio.
La educación ambiental es necesaria
☺ Porque la persona depende del medio natural y se relaciona con otros seres vivos, no se puede consentir el maltrato a la vida de los demás.
☺ Porque los ecosistemas están peligrosamente dañados y no podemos continuar realizando mas deterioros
☺ Porque es necesario que el medio que nos rodea y utilizamos para vivir este en condiciones saludables.
☺ Porque el medio ambiente es de todos, tanto humanos como seres vivos, y tenemos que concienciarnos que nuestro deber es cuidarlo y respetarlo, puesto que todos tenemos derecho a vivir en armonía.
3.2.4 Ecoturismo y Desarrollo Sustentable
Se dice que el “ecoturismo” es una modalidad del desarrollo sustentable, afirmación que, tomada a la ligera, produce confusión y desorienta aún más a quienes tanto en el ámbito académico como en el público y en el nivel de gestión, se encuentran relacionados con esta actividad.
Así, al llamado “turismo de aventura” o “turismo de naturaleza” o “espeleoturismo”, o tantas otras modalidades de la actividad turística, se les considera como “ecoturismo” partiendo de la idea
de que el realizar una actividad en contacto con la naturaleza, es suficiente justificación para añadirle el prefijo eco.
Lo primero que tendríamos que analizar es el concepto de desarrollo sustentable y luego el de ecoturismo, para comprender si el turismo sustentable existe y si el ecoturismo es una modalidad de este último.
Es indudable que el turismo tiene entre uno de sus objetivos primordiales el económico, además del ejercicio del tiempo libre como una forma de prestación social del siglo XX, pero el no tener claro que el desarrollo sustentable propone:
1) Una relación justa en la utilización de los recursos naturales.
2) Un beneficio económico equitativamente distribuido.
3) La conservación de estos recursos como requisito para la misma conservación de la vida sobre el planeta Tierra.
Puede convertir tanto a la propuesta del “turismo sustentable” como a la del “ecoturismo” en nuevas formas de depredación y enriquecimiento de unos cuantos en perjuicio de los dueños originarios del capital natural. Y, en el mediano plazo,
en una calidad de vida precaria para la especie humana.
Fuente: M.C. Jorge Chávez de la Peña, Manchester 8-3 Col.Juárez
lunes, 20 de abril de 2009
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